Estos sonidos se deben al funcionamiento de las distintas partes del corazón y de las distintas válvulas. Pero, al contrario de lo que se suele pensar, no son exactamente los sonidos que producen las válvulas.
Los sonidos se producen cuando la válvula se cierra y la sangre, empujada por la presión, «golpea» contra ella. Es como si cerraras de golpe una manguera bajo presión, pero mucho más rápido.
El primer golpe se oye al cerrarse la válvula mitral. Es más silencioso, ya que la sangre está en la aurícula y ahí la presión es menor.
El segundo golpe se produce al cerrarse la válvula aórtica. Aquí la presión la genera el ventrículo izquierdo, la parte más «fuerte» del corazón. Por eso, el golpe es más fuerte.