La zorra caza su presa lanzándose de cabeza a la nieve

Las orejas de las zorras tienen una sensibilidad increíble para los sonidos, incluso para las frecuencias bajas. Esto las convierte en excelentes cazadoras y les permite detectar a otros animales, incluso si están ocultos bajo la nieve o entre la maleza. Además, las zorras tienen una vista y un olfato excelentes, lo que las convierte en excelentes cazadoras.