La playa de Maho (Maho Beach) se hizo famosa porque la pista de aterrizaje del aeropuerto está justo al lado, así que los aviones que despegan y aterrizan pasan a unos 10-20 metros por encima de las cabezas de los bañistas. Por eso, la playa es muy popular entre los aficionados a los aviones (gente a la que le encanta observar aviones y fotografiarlos). La playa y el aeropuerto están separados por dos vallas y una estrecha carretera de dos carriles.

Texto de la placa: «Las corrientes de aire de los motores a reacción de los aviones que aterrizan y despegan pueden causarte lesiones físicas y/o la muerte»