
Los gatos se lanzaban al espacio durante las primeras exploraciones espaciales. La más famosa de todas fue una gata llamada Felicette (a veces también llamada Félix), que fue lanzada por el programa espacial francés el 18 de octubre de 1963 a bordo de un cohete de Werner von Braun.
Félicette fue el primer animal de la familia de los felinos en viajar al espacio abierto y regresó sana y salva a la Tierra. Su vuelo formaba parte de una serie de pruebas para estudiar cómo afectan las condiciones espaciales a los seres vivos.
Se utilizaron gatos en investigaciones espaciales en varios países, como Estados Unidos, la URSS y Francia. Su uso permitía a los científicos estudiar el impacto del entorno espacial en los organismos vivos. Además, se utilizaron gatos para comprobar la seguridad de las condiciones de los vuelos espaciales de cara a las misiones tripuladas.
Felicette estuvo en el espacio unos cinco minutos. No pudo ver la Tierra desde su cápsula, que no tenía ventanas. Durante el vuelo, la gatita sufrió una sobrecarga de 9,5 g, ¡casi el doble de lo que experimentaron los astronautas del programa «Apolo» durante su viaje a la Luna!
Es importante señalar que el uso de animales en la investigación espacial plantea cuestiones éticas, y tras las primeras misiones, la tendencia a enviar animales al espacio se redujo considerablemente. No se enviaron más gatos a la órbita terrestre, y Felicette siguió siendo la primera y única gata que ha estado en el espacio.