¡Contemplar las olas desde abajo, desde debajo del agua! Es, sin duda, impresionante. La mayoría de la gente no se da cuenta de que el cuerpo de la ola gira en círculo mientras avanza por el mar o el océano. Cuando la ola llega a aguas poco profundas, el cuerpo de agua se comprime y eleva la ola por encima del nivel del mar. Si hay suficiente profundidad y energía, la ola «rompe» y el giro circular del agua crea ese tubo en el que los surfistas se mueren por meterse.