👂 El oído nos parece algo tan natural que nunca nos paramos a pensar en él. Por eso, vamos a ver cómo funciona el oído. El pabellón auricular, gracias a su forma, capta los sonidos del entorno, y luego ese sonido golpea el tímpano. Las vibraciones del tímpano se transmiten a la cóclea a través de tres huesecillos: el martillo, el yunque y el estribo. En la cóclea hay un canal especial lleno de líquido. Las vibraciones que llegan a la cóclea hacen que el líquido se mueva, lo que a su vez pone en movimiento unos pelitos sensibles especiales. Estas células son las que convierten la vibración en un impulso electrónico, que luego va al cerebro para que lo perciba y procese la información.