Los monos se parecen a los humanos y tienen muchas cosas en común con nosotros. Por ejemplo, a algunas personas les encanta nadar y a otras les da pánico; lo mismo pasa con las distintas especies de monos. Algunas son excelentes nadadoras y les encanta estar en el agua. Otras, por el contrario, no son físicamente capaces de nadar y les da miedo el agua.