¿Por qué no recordamos nuestra infancia?

Todos guardamos en la memoria muchos recuerdos de nuestra infancia, pero, por mucho que queramos, no podemos recordarlo todo. Ningún adulto es capaz de recordar el momento de su nacimiento ni sus primeros años de vida.

Nuestros recuerdos empiezan más o menos entre los 3 y los 5 años. A este fenómeno, los psicólogos lo llaman «amnesia infantil» o «amnesia de la infancia». Las causas de este fenómeno aún se están estudiando. No obstante, algunos médicos y psicólogos se refieren a la función «protectora» de nuestra psique: históricamente, en la primera infancia, el bebé era tan débil y dependiente de los adultos que necesitaba esa flexibilidad en la memoria para adaptarse a condiciones impredecibles y a situaciones nuevas para él.

El proceso de formación de los recuerdos lo lleva a cabo una red de neuronas que se desarrolla entre los 6 y los 18 meses. En esta etapa aparecen la memoria a corto y a largo plazo. Pero si nuestra memoria ya ha alcanzado el nivel necesario, ¿por qué nos olvidamos de nuestra infancia?

Resulta que esto se debe a que no podemos relacionar los acontecimientos con las palabras, ya que aún no sabemos hablar y no conocemos las palabras con las que describir cualquier suceso.